Cómo hacer las mejores fotos de comida (con tu móvil)

Follow me Facebook Twitter Linkedin Instagram
Foto Banner Cómo hacer mejores fotos de comida

Hoy he decidido hacer un post para que podáis mejorar vuestras fotos de platos de comida y alimentos: una guía de fotografía culinaria muy básica especialmente dirigida a foodies, chefs, cocinillas y propietari@s de negocios relacionados con la restauración u hostelería.

Aunque este artículo podría serle útil a cualquier otra persona, porque la gastronomía parece haberse convertido durante los últimos tiempos en un tema muy de moda en general, así como en las redes sociales (ya sabéis: #foodphotography, #foodporn, #gastromarketing, ... ;)

¿Empezamos?

1. Nuestra cámara

Nuestra cámara es nuestra herramienta de trabajo y, por lo tanto, es importante. Si poseemos una cámara réflex, mejor que mejor. Básicamente porque podremos manipular la luz y encuadre a nuestro antojo y no de manera automática, además de obtener una resolución óptima para impresión.

Sin embargo, si lo que nos interesa es simplemente hacer una buena foto para subirla a las redes, casi cualquier móvil de hoy en día puede sacar una foto bien digna

 

¿Qué hay que mirar en un móvil para saber si tiene una buena cámara? Pues intenta comparar los siguientes parámetros: apertura; resolución y tamaño del sensor; estabilización óptica; y distancia focal.

2. El encuadre

Lo primero que hay que hacer antes de hacer una buena foto es saber mirar y no simplemente mirar. Parece algo muy  obvio, pero no lo es. Muchos ven un plato de comida bonito, se emocionan, sacan su cámara y ¡pum, foto hecha!. Si quieres sacar una foto aceptable, puedes hacer éso, si quieres sacar la mejor foto de lo que tienes delante, párate a observar un momento.

 

Pregúntate: ¿Quién va a ser el protagonista de esta foto (el plato de comida en sí, el mantel, la mesa, la flor que tienes detrás, el plato en el entorno del restaurante "super cool" en el que estás,...)? Todas las opciones son válidas, únicamente tienes que saber identificar lo que de verdad interesa. Y luego hazte una pregunta más: ¿Hay algo que no quieres que salga (un extintor, el comensal de atrás, un plato sucio,...)?

 

Una vez que hayas respondido, tienes que saber encuadrar lo que quieres fotografiar (más adelante hablaré de los tipos planos). Si hay algo que no quieres que se vea, levántate, dale la vuelta a la mesa o, si puedes, quita el elemento que estorba.

 

Para encuadrar bien, puede serte de ayuda usar la regla de los tercios, la cual consiste en dividir el espacio a fotografiar en tres partes proporcionales de manera vertical y horizontal, generando una retícula de nueve zonas iguales. Dicha retícula aparece de manera automática en algunos móviles e Instagram. El/los protagonistas, deben tocar al menos una de las intersecciones resultantes de las líneas y quedar distribuidos de manera equilibrada. 

Foto Regla de tercios
Foto Regla de tercios

3. Los planos

En la fotografía (y el cine) existen muchos tipos de planos. A continuación te muestro los que más suelen utilizarse dentro de la fotografía culinaria:

Plano Cenital:

Nos muestra el plato de comida y/o demás elementos desde arriba. Es muy útil si deseas que el protagonista sea la comida y/o la configuración de elementos en la mesa.

Foto Plano Cenital
Plano cenital
Foto Plano Cenital
Plano Cenital

Contrapicado:

Se realiza inclinando la cámara y obteniendo una perspectiva desde abajo hacia arriba en diagonal. Este plano engrandece a los elementos, por lo que es apropiado cuando queremos subrayar el el tamaño de algo, como el de una apetecible cerveza. 

Foto Plano Contrapicado
Plano Contrapicado

Plano Picado:

Es el plano contrario al Plano Picado, es decir, que va desde arriba hacia abajo en diagonal. Es de los planos más usados en la fotografía culinaria, pero hay que tener cuidado, porque si éste es muy pronunciado empequeñece el tamaño de los elementos. 

Foto Plano picado
Plano Picado
Foto Plano picado
Plano Picado

Primer Plano:

El elemento principal debe ocupar casi por completo la foto en el Primer Plano, siendo el protagonista único de la imagen.

Foto Primer Plano
Primer Plano
Foto Primer Plano
Primer Plano

Primerísimo Plano:

Se trata de acercarse tanto al elemento protagonista que incluso algunas partes quedan borrosas. Recomendado para resaltar las texturas de los alimentos.

Foto Primerísimo Plano
Primerísimo Plano

Plano Detalle:

Nos centramos en un detalle del plato y lo hacemos el protagonista.

Foto Plano Detalle
Plano Detalle

Plano General:

Ideal para contextualizar el elemento en el entorno. Muy práctico si queremos destacar la mesa u ambiente en el que estamos, además del plato.

Foto Plano General
Plano General
Foto Plano General
Plano General

4. La luz

La luz es la mayor virtud, la magia y el mayor problema en la fotografía. Luz mala = foto mala. Así de simple. Por eso es tan importante la cámara, porque cada una capta la luz de manera distinta. 

 

La mejor luz es la luz solar o la que la imita, es decir, los focos profesionales de 500W o similar. Pero como es poco probable que vayamos a un restaurante con nuestro foco, te voy a dar algunos consejos para que puedas aprovechar al máximo los recursos de los que dispones:

 

- Si estás en una terraza (de día): El sol de cara oscurece los elementos principales, así que evítalo (ponte del lado contrario) si quieres destacar un plato de comida; y úsalo si deseas destacar una silueta, como por ejemplo, la silueta negra de un cocktail en el atardecer.

 

- Si estás en una terraza (de noche): ¿Cuántos de vosotros habéis estado en una terraza muy bonita con un ambiente íntimo de velas, vais a hacer una foto y no se ve una mie**a? ¡Levantad las manos! Yo la tengo levantada también ;) 

 

La luz de noche es muy difícil de solucionar si no tienes una cámara réflex profesional. Hay opciones para sacar una buena foto, pero olvídate de imposibles como que los colores de los alimentos se vean tan nítidos como con la iluminación de día. Así que te recomiendo que te centres en el ambiente, en destacar su belleza (más que en el plato) y te sitúes lo más cerca posible de los puntos de luz.  Es decir, si hay una farola, colócate debajo, si hay una vela, acerca el móvil lo máximo posible (sin quemarlo ;P) y...¡Trucazo! Si vas con alguien, dile que encienda su linterna del móvil, ilumine detrás o encima tuyo y haz la foto sin flash, alcanzarás un mejor resultado que si haces la foto con flash, porque se iluminan mejor los elementos principales y captas la luz ambiente al mismo tiempo. De nada.

 

- Si estás en el interior (de día): Siempre que puedas, sigue aprovechando la luz de día lo máximo posible, así que si hay una ventana, acércate a ella. Eso sí, ¡ojo!, no te pongas de cara a ella, ponte de lado o haz que ésta quede a tu espalda para obtener una iluminación apropiada.

 

- Si estás en el interior (de noche): Hay iluminaciones de interiores que pueden hacer que nuestras fotos se vean verdes o demasiado amarillas, así que si es el caso, intenta centrarte el planos detalle de los alimentos para que los colores del entorno les afecten lo mínimo posible.

5. Los filtros

Los filtros de tu cámara del móvil o Instagram pueden salvar en algunos casos la iluminación de tus fotos. Sin embargo, en el caso de la fotografía culinaria, intenta usarlos lo mínimo posible, pues muy a menudo hacen el efecto contrario.

 

Si aún así decides utilizarlos, te recomiendo que evites siempre los filtros fríos, pues los estudios dicen que los tonos azulados en la comida quitan el apetito, o lo que es lo mismo, que pueden hacer que tu foto sea inapetecible. Opta mejor por por filtros neutros o cálidos.

Y hasta aquí todo por hoy. Deseo que hayas disfrutado mucho de este post y que te haya ayudado.


¿Te gustó? ¡Comparte! ;)



Soy Sara Escudero, autora de este post.

Me dedico al diseño Web, SEO, marketing digital y la fotografía.

Aquí puedes saber un poco más -> sobre mí.


¡Suscríbete a mi boletín de noticias!

* indicates required

Escribir comentario

Comentarios: 0